Los vestigios del huracán Harvey dejaron a su paso inundaciones devastadoras en la cuarta ciudad más grande de Estados Unidos el domingo; el creciente nivel de agua afectó a miles de personas que tuvieron que subirse a las azoteas o a zonas altas y sobrepasaron la capacidad de los rescatistas, que no pudieron atender todos los pedidos de ayuda.
Helicópteros, botes y vehículos acuáticos recorrieron los vecindarios de Houston para ayudar a la gente a salir de sus casas o del agua turbia, la cual tenía un nivel tan alto que en algunos lugares alcanzó los segundos niveles.
“Este desastre será un suceso memorable”, apuntó Long.
Los rescatistas tuvieron que darle prioridad a las situaciones que fueran de vida o muerte, dejando a familias desplazadas a su suerte. El principal centro de convenciones de la ciudad fue rápidamente abierto como refugio.
Gillis Leho llegó al centro empapada. Dijo que se despertó el domingo para encontrar que toda su planta baja estaba inundada. Trató de llevar algunas de sus pertenencias al primer piso y luego agarró a sus nietos.
Algunas personas utilizaron juguetes inflables para la playa, balsas de goma e incluso colchones inflables para atravesar el agua y llegar a salvo. Otros cruzaron el agua junto con algunas bolsas de basura llenas de sus pertenencias y con transportadoras con animales pequeños.
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