Ya no es negocio la vainilla en la región, por eso muchos productores han comenzado a cosechar canela que resulta más atractiva para los campesinos que han comenzado a darle la espalda a uno de los cultivos más tradicionales del totonacapan.
la artesana Marlene Mar Santamaría, asegura que la orquídea es muy cara debido principalmente a que en la zona la temperatura ha aumentado cada temporada de cultivo y esto provoca que la vaina se caiga cuando está pequeña. “Se cae muy rápido, y eso hace que la producción baje y el precio suba”.
Pero esto no beneficia a los productores sino que los afecta pues registran pérdidas cada vez más altas e inclusive solo los de mayor edad se quedan a cultivar, los jóvenes van a buscar sustento fuera de la región.
Por Luis Navarro Arteaga
