La enorme inversión en la planta de tratamiento de aguas residuales, que asciende a más de 116 millones de pesos, fue dilapidada por gobierno del estado en costosos equipos que no han cumplido la función de evitar que los desechos sean vertidos a los cuerpos de agua de manera directa.
En el sitio, solo hay dinero tirado a la basura en tanques precargados para sistemas hidroneumáticos que serían utilizados en el sistema de bombeo, ahora cubiertos de maleza al igual que gran parte del equipo para la sedimentación, filtración y cribado de los residuos.
Por PAULO RUIZ VARGAS
Foto: Miguel Rivera Salinas

