Tuxpan, Ver.- Agobiados por deudas, cobros del SAT y por la falta de contratos en proyectos gubernamentales, un gran número de dueños de compañías constructoras han puesto en venta su maquinaria y han iniciado el despido de cientos de trabajadores.
En municipios como Tuxpan, Poza Rica, Tihuatlán y Álamo se pueden ver los anuncios de “Se vende” y “Se renta” en equipos de construcción, entre ellos motoconformadoras, payloder, retroexcavadoras, compactadoras y hasta los patios de maniobras. De las 250 compañías registradas, solo tiene trabajo el 10%.
Muchos empresarios habían solicitado créditos bancarios para poder participar en grandes contratos de obra que licitaban tanto el gobierno estatal como el federal. Incluso, los proyectos de las autopistas Tuxpan-Tampico y Tuxpan-Cardel alentó a muchos a comprar nuevas máquinas.
Miguel Ángel Elizalde Martínez, presidente de la Cámara de la Industria de la Construcción, reconoció que hay asociados que están en situación complicada por créditos bancarios y porque el gobierno de Veracruz les quedó a deber fuertes cantidades.
Precisó que la deuda registrada del gobierno con los constructores asciende a 1,200 millones de pesos y de esta, unos 120 millones de pesos corresponde a empresas de la región.
Hizo mención que el Congreso en el 2016 aprobó una reestructuración de la deuda y acordó pagar a las empresas con el 3% del Impuesto Sobre la Nómina, pero no se ha cumplido.
Entre las obras regionales que no se han pagado destaca la reconstrucción de la carretera estatal Tuxpan-Cazones, carretera Chichilintla-Las Lomas (Coyutla), carretera Coatzintla-El Tajín, Mercado Juárez (Pánuco), Ampliación bulevar Ruiz Cortines (Poza Rica), carretera Teayo-Dos Pasos (Castillo de Teayo), carretera Naranjos-Chontla, pavimento acceso Hospital Regional de Álamo y otras.
La mayoría de los contratos no pagados están relacionados con obras que se hicieron entre los años 2013 y 2015, cuando las finanzas del estado colapsaron y en su caída arrastraron a los constructores.


