Tuxpan, Ver. – Este martes, al igual que el mismo día del 19 de septiembre de 2017, cuando ocurrió un evento similar, pobladores de la región norte volvieron a percibir un movimiento de tierra, ocasionado por el sismo de 7.1 grados en la escala de Richter.

Y a 2 años y 9 meses del aquel sismo, edificios que en la región quedaron dañados, como un jardín de niños en el municipio de Castillo de Teayo, no han sido reparados.

Al igual que en Tuxpan, esta vez el sismo también se sintió en Tamiahua, Tepetzintla, Naranjos y Álamo, señalan pobladores en redes sociales.

Lo mismo ocurrió en Cerro Azul, donde la repentina sacudida fue percibida por algunos residentes, pero sin afectaciones aparentes, indicó Aurelio Sánchez, delegado de la Comisión Nacional de Emergencias (CNA), aunque atajó que se produjeron fallas técnicas para la comunicación telefónica.

En Tuxpan el temblor lo sintieron en varios sectores. “Mi esposo trabaja en Swecomex y dice que él no sintió, pero que sonaron las alarmas sísmicas y los evacuaron”, comentó a La Opinión una mujer de este puerto.

Y a diferencia de 2017, este martes el sismo no se sintió en Castillo de Teayo, añadió en entrevista la maestra Isabel Cristina Guerrero Zúñiga, directora del jardín de niños “Federico Froebel”, de la comunidad de Mequetla, de aquel municipio.“En Castillo yo no sentí nada, (pero) espero no se dañen más de lo que ya están, porque mi escuela esa ocasión quedó muy fracturada y no me le hicieron nada, por más que fui a Xalapa” para solicitar la reparación, agregó la docente.

Explicó que la traba oficial es que la escuela no cuenta con escrituras, al igual que el 80% de los planteles en la entidad, de acuerdo con cifras de la propia Secretaría de Educación de Veracruz. “O sea, que (la escuela) nos puede caer encima y no meterán un dedo”, lamentó.

Por ALF