“Fue como un remolino con fuertes vientos que duró poco menos de diez minutos”, dijeron algunos de los afectados.

POR ROBERTO AGUILAR TOLENTINO

Poza Rica, Ver.- Cuatro viviendas de la colonia Arroyo del Maíz resultaron con severas afectaciones en los techos, tras la tormenta registrada alrededor de las 10 de la mañana de este martes, con ráfagas de viento muy intensas, pero de corta duración.

Al lugar arribaron como primeros respondientes elementos de Protección Civil y Policía Municipal. Más tarde llegó personal del Ejército Mexicano y Guardia Nacional, quienes apoyaron a las familias desmantelando las maderas destrozadas y colocándolas en un sitio apartado, mientras llegaban las unidades de Limpia Pública para retirarlas.

La presidenta municipal, Adanely Rodríguez Rodríguez, dio instrucciones a diversas áreas para acudir y verificar la situación en las cuatro viviendas afectadas, con la finalidad de brindar a las familias el apoyo necesario para reparar los inmuebles.

La primera vivienda afectada es del señor Gustavo Zamora, ubicada en la esquina de Río Tuxpan y Río Mexcalapa, donde un cuarto de madera terminó destrozado, ya que los fuertes vientos destruyeron el techo y luego las paredes de madera.

Dijo que al momento de la tormenta él se encontraba dentro de la vivienda junto con su esposa y un menor de edad, quienes por fortuna no sufrieron lesiones, pero el susto fue mayúsculo.

“Fue terrible escuchar el tronido de las maderas y las láminas porque el aire hacía remolino, lo que hace presumir que se trató de una turbonada”, indicó don Gustavo Zamora.

Elementos de la Policía Municipal y Protección Civil apoyaron en el retiro de muebles que fueron colocados en un domicilio para su resguardo, ya que la vivienda quedó totalmente destrozada.

El segundo domicilio es el de la señora Lucía Santiago Hernández, ubicado en Río Mexcalapa, quien junto con su esposo, Roberto Ramírez, narró los momentos de pánico vividos momentos antes, por lo que llamaron “una especie de tornado”, ya que el viento formó un remolino súbito de aproximadamente cinco minutos.

En ese lapso, las paredes y el techo de madera con lámina de aluminio terminaron destrozados y, en el interior, la cama, el ropero, la ropa, la estufa y demás muebles resultaron afectados por el agua.

Sobre esa misma calle, dos viviendas más sufrieron afectaciones en el techo de madera y lámina de aluminio, donde también fueron apoyadas por el personal que arribó al auxilio.