Tuxpan, Ver.- Considerado por habitantes de comunidades ribereñas como una plaga, el lirio acuático o lechuguilla se expande en grandes extensiones del río Pantepec, particularmente desde la comunidad el Xúchitl hacia Ojite, desde donde el afluente cambia el nombre a río Tuxpan.
Lugareños señalan que la planta se reproduce muy rápidamente, por lo que les ha sido difícil o casi imposible retirarla por completo, ya que su crecimiento es tan acelerado que en pocos días se vuelven formar en extensos tapetes verdes.
Aunque algunas publicaciones refieren que de esta planta acuática se puede sacar provecho, ya sea para composta o incluso para procesarlo y obtener biocombustible, a nivel regional no existe asesoría para ello, señala la agente municipal de la comunidad Higueral, María de los Ángeles Padilla Cruz.
Para los pescadores se trata de una plaga nociva, ya que el mullido prado flotante disminuye la entrada de luz y merma el oxígeno en el agua, además de que su descomposición afecta la vida en el lecho, señala a la vez el señor Norberto Hernández.
“Por arriba se ve bonito. Todo verde. Parece una postal. Pero afecta porque no deja pasar la luz para adentro y consume el oxígeno”, añade el pescador.
Por ello, con frecuencia realizan labores para el retiro de la planta, pero con no mucho éxito, por lo que en muchos casos prefieren esperar a que la corriente del río la arrastre.
“La limpieza natural es cuando sube el río y se la lleva”, añade la agente municipal, pero observa que no hay muchas esperanzas de que el río suba, sino todo lo contrario, ya que no hay lluvias suficientes.
Por lo pronto, la plaga avanza y forma una tersa alfombra verde cada vez más grande sobre el río, cuyo nivel sigue en descenso, precisamente por la escasez de lluvias.
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