Tuxpan, Ver.- Más del 30 por ciento de la ganancia anual, es la que pierden los Citricultores por la intervención de los coyotes al momento de intentar comercializar su mercancía. Esto se debe, principalmente a la falta de acercamiento que existe de parte de los propios productores.

Rafael Méndez Priego, del área de desarrollo agropecuario expuso que la mayoría de los productores, obtienen menos ganancias de las que deberían, pues estos ya no logran llegar directamente a ofrecer las naranjas o mandarinas al mercado o jugueras.

El coyotaje, aseguró, “es un mal necesario que ha llegado para quedarse por muchos años, no estamos en contra de él pero sí ocupamos regularlo para que su porcentaje de utilidad no vaya en contra de la ya de por sí lacerada economía del productor», acotó.

Señaló que muchos productores difícilmente pueden llegar con su mercancía a las empresas, a los empaques, a las industrias, si no es a través de este medio de comercialización que son los coyotes, o quienes compran la fruta en las huertas.

Mencionó que no es necesario obtener la denominación para erradicar el coyotaje, ya que el único que puede lograr la eliminación del coyotaje es el mismo citricultor al ofrecer su producto a los verdaderos comerciantes.

Argumentó que el productor ofrezca al mejor postor en lugares estratégicos, comentó,  “no es necesario venderlos en los centros de subastas o en sus ranchos, hasta donde les van a comprar, eso es promover el coyotaje, el coyotaje no lo promueve el empacador”, agregó.

Existen varias personas que se dedican a ser intermediarios del persa en la región, que adquieren el producto barato a costa del productor, para que posteriormente lo ofrezcan a las empacadoras para obtener un poco más de ingresos de los que tuvo que darle al productor.

Por ALF