Poza Rica, Ver.- Grandes empresas se han visto renuentes a cerrar su operatividad en su totalidad, incluso se puede observar la comercialización de productos no básicos, a pesar de que el presidente Andrés Manuel López Obrador anunció que solo operarían sus servicios esenciales.

Mientras la mayoría de comercios y otros almacenes cerraron desde antes de alcanzar la fase 2, Coppel y Elektra permanecieron hasta el último minuto con sus puertas abiertas y con las medidas mínimas sanitarias e incluso ayer todavía se observaban abiertas.

El pago de impuestos que representan estos grandes consorcios para el gobierno federal pudiera traerles beneficios y llegar a sentirse intocables, por lo que usarían estos tributos como moneda de cambio para seguir en operación durante más tiempo que pequeñas tiendas.

Al menos Coppel es una de las empresas que se ha distinguido por el pésimo trato laboral a sus colaboradores, al no pagar días festivos conforme a la ley, no respetar horarios de entrada y salida, hasta cobros de intereses por bajar cartera y no entregar el fondo de la caja de ahorro hasta que finiquitan la relación laboral.

Por ALF