Una auditoría realizada por la oficina regional oriente de CFE sacó a luz actos de corrupción cometidos por el exsuperintendente de la Termoeléctrica López Mateos, Guillermo Castillo Miranda y su jefe, el gerente regional de Producción Sureste, Víctor Manuel Cárdenas Marín. A ambos se les acusa de haber entregado, en forma ilegal, un contrato por 62 millones de pesos, a la empresa Bufete Industrial Nerasa S. A. de C. V.
En la auditoría 113/2015 se determinó que la Gerencia “adjudicó indebidamente el contrato número 9400078755 a la empresa Bufete Industrial Nerasa S. A. de C. V., lo cual generó un sobreprecio de 8.597 millones de pesos”.
De acuerdo a la investigación, Bufete Industrial Nerasa ofertó un costo total de contrato de 62 millones 550 mil pesos, rebasando considerablemente, en un 22%, el importe del presupuesto base de la licitación que fue de 51 millones.

