Su atuendo representa la vida y la muerte, guía del renacimiento, la madre gestante de Huitzilopochtli, esta diosa también recibía los nombres de Tonāntzin ‘nuestra (to-) madre (nān-) venerada (-tzin) y Teteōīnān ‘madre (nān-) de los dioses (teteō-)’. Era venerada como la madre de los dioses y estaba representada como una mujer usando una falda de serpientes. Tiene los pechos caídos, que simbolizan la fertilidad y un collar de manos y corazones humanos que representan la vida. Su esposo era Mixcoatl.

Cabe mencionar que la palabra «dios» no se traduce o no existe mas bien en las lenguas hablados por las culturas prehispánicas de México, no solo esta palabra, también están: magia, diablo, ángel, infierno, dualidad, por mencionar las principales con las que se confunden los escritos antiguos y algunas representaciones.

Estas palabras mencionadas son de origen Español, obtenidas de las crónicas relatadas por españoles durante la época de la conquista de territorio Mexicano.

Coatlicue, era un libro o mejor conocido en la lengua nahuatl como «momochtli», la intrínseca relación entre vida y muerte, dos caras del mismo concepto. La representación más conocida de Coatlicue que aparece en la imagen superior, se encuentra en el Museo Nacional de Antropología de la Ciudad de México.

Se muestra con la característica falda de serpientes, sin embargo se pueden ver serpientes por todo el monumento y sustituyendo partes de la anatomía. La cabeza es sustituida por dos serpientes que se encuentran, símbolo de la dualidad que al crearse dio inicio a todo el universo, otra referencia serían las coyunturas enmascaradas (con rostros). En la base, fuera de la vista del visitante está Tlaltecuhtli, sosteniendo dos cráneos en las plantas de los talones de la diosa.

Por ALF