El día de hoy, la candidata a la presidencia municipal de Metlaltoyuca, Gemma Mejía Santamaría, realizó su cierre de campaña en la cabecera municipal, acompañada por el candidato a gobernador Alejandro Armenta y Lupita Vargas, entre otras personalidades. Sin embargo, el evento estuvo marcado por múltiples irregularidades y controversias.

A pesar de la asistencia de alrededor de mil personas, se ha revelado que más del 70% de los presentes eran personas traídas de municipios vecinos, como Pantepec (específicamente de Mecapalapa), Venustiano Carranza (particularmente de Aguafría) y Xicotepec. Se ha reportado que muchas de estas personas fueron transportadas en autobuses y recibieron pagos en efectivo de entre mil y mil quinientos pesos solo por asistir al mitin, lo que evidencia una clara violación a la ley y a los topes de campaña.

El evento se llevó a cabo en un espacio alquilado por un costo aproximado de 10 mil pesos por día, sin mencionar con el uso de lonas, más de mil sillas, mesas y la provisión de alimentos. Estas acciones no solo representan un gasto excesivo, sino que también muestran un flagrante desprecio por los límites de gasto de campaña establecidos por las autoridades electorales.

Además de estas irregularidades financieras, la candidata Gemma Mejía Santamaría se encuentra envuelta en varios escándalos personales. Recientemente, ha sido acusada de tener deudas pendientes relacionadas con tandas y situaciones derivadas del denominado «Flor de la abundancia». Por si fuera poco, su marido está implicado en un grave escándalo por golpear a mujeres, lo cual ha generado una gran indignación pública. Además salieron a relucir las deudas con su propia familia y amenazas de sus hermanos hacia ellos por hacerlo público en redes sociales.

Estas controversias ponen en duda la legitimidad del apoyo que Gemma Mejía Santamaría ha recibido y su capacidad para liderar con integridad y transparencia. La comunidad de Francisco Z Mena merece una representación que respete las normas y valores fundamentales de nuestra sociedad.

Por ALF