Secuestros, asesinatos y ataques armados reflejan la persistente inseguridad en el municipio a lo largo de doce meses.
Hipólito Moreno Tapia
Álamo, Ver.- El municipio de Álamo Temapache se convirtió en foco de atención nacional por hechos delictivos de alto impacto en este 2025 que concluye en unas horas, lo que refleja la inseguridad que afecta a esta región del norte de Veracruz.
Un suceso que consternó se registró el 1 de marzo, con el asesinato del dentista Otilio Merchant Casados, hallado sin vida en su residencia. En julio fue el secuestro y posterior homicidio de la maestra jubilada y taxista Irma Hernández Cruz, un caso que resonó incluso a nivel internacional.
Durante agosto, el excandidato a diputado local y empresario Amando Solís Guzmán fue privado de la libertad en la ciudad y localizado sin vida días después fuera del municipio.
El 1 de octubre, un ataque armado cobró la vida de dos hombres y dejó a una mujer lesionada en la tienda de abarrotes El Sauce y La Palma, en la colonia Benito Juárez. Asimismo, el 23 de octubre el empresario citrícola Javier Vargas Arias fue asesinado en el ejido Jardín Nuevo, y en el último día de ese mes murió, tras un ataque armado en la comunidad de Chapopote Núñez, Leónidas Velázquez Agustín, dedicado al comercio de pollos.
El 5 de noviembre, una persona murió y otra resultó gravemente lesionada en un ataque armado en el taller Moto Servicio Cortez, en avenida Independencia. El día 19, dos hombres resultaron lesionados a balazos en la calle Salvador Díaz Mirón.
La tarde del 29 de noviembre, Iván “N”, conocido como “El Barbitas”, fue abatido en su vivienda en la colonia Niños Héroes, ubicada en la parte posterior de las jugueras.
El 2 de diciembre, René “N”, empleado de una chatarrera y vecino del ejido La Unión, resultó herido de bala tras ser atacado en la colonia Arboledas. El día 8 fue asesinado a balazos en la calle Justo Sierra de la colonia Unidad y Trabajo José Alberto S., “La Borrega”, un hombre que se desplazaba en silla de ruedas. Al otro día, fue ejecutado en la misma colonia el estudiante y futbolista Adrián E. M., de 22 años, mientras que la madre, Dalinda M. L., de 55 años, resultó lesionada.
La ola de crímenes incluye otros homicidios, quema o rafagueo a establecimientos y cuerpos destazados arrojados en las calles, lo que marcó al 2025 como uno de los ciclos más violentos.
