Tuxpan, Ver.- Fue en el 2012, cuándo el ex alcalde Alberto Silva Ramos presentaba un proyecto de ampliación de la Terminal de Autobuses de Oriente (ADO), obra que implicaba una inversión de 100 millones de pesos y la cuál a la fecha, sólo quedó en una intención fallida.

Desde entonces a la fecha, se desconoce qué fue del recurso que en esa ocasión se anunciaba para dicho proyecto, que se había trabajado principalmente para aliviar los problemas viales durante gran parte del día por el ingreso de la salida y entrada de los camiones.

Esta nueva terminal, se esperaba que fuera de las más modernas y funcionales del país, dando una mayor comodidad tanto a visitantes como tuxpeños, además de que contribuiría con el panorama del primer cuadro de la ciudad por el moderno diseño arquitectónico con el cual sería edificado.

Obra que no podrá concretarse debido a que el edificio en el que se realizaría la ampliación es propiedad de la Secretaría de Hacienda, inmueble que no puede ser donado a particulares, como lo es la empresa transportista.

Pero, el edificio sólo podía ser donado a asociaciones debidamente registradas o dependencias de gobierno. Ante ello, se tenía planeado que el inmueble referido fuera donado al gobierno municipal y esta a su vez donarlo a la empresa transportistas a cambio de otro inmueble.

Sin embargo, el proceso resultó muy largo y el atraso también desintereso a largos e estos años tango a las autoridades y los inversionistas, por lo que quedó en el olvido.

Hoy, a siete años después,  todo quedó solo en una maqueta y hoy, además de no contar con una infraestructura adecuada para la atención de los pasajeros, son los problemas viales lo que más tiene preocupados a los tuxpeños.

Por ALF