Álamo, Ver.- Mientras andaba en busca de presas, un cazador del ejido Agua Nacida murió trágicamente la tarde del miércoles, luego de que por la mañana, presuntamente, de manera accidental accionó el arma de fuego que llevaba y se pegó un tiro en la cabeza.
El lamentable suceso se registró aproximadamente a las 10:30 horas en una parcela citrícola del ejido Agua Nacida localizada en la margen derecha del río Pantepec, en la zona ribereña denominada Playa Las Lajas, en el paraje conocido como San Antonio.

Personas que se percataron de los hechos solicitaron de inmediato el apoyo de personal de emergencias, por lo que una ambulancia del DIF Municipal partió hacia el lugar de los acontecimientos para auxiliar a Luis Adrián Luna Silva, de 39 años, y trasladarlo rápidamente al hospital general de la ciudad.
El hasta entonces lesionado llegó con vida al nosocomio para recibir atención en el área de Urgencias, donde lamentablemente, debido a la gravedad de sus heridas, aproximadamente a las 13:00 horas falleció, pese a los esfuerzos de la ciencia médica.
Luna Silva, trascendió, sufrió una herida de bala en la cabeza, con orificio de entrada a la altura del pómulo izquierdo y orificio de salida en la región parietal del mismo lado; el proyectil, incluso, se dijo, le provocó exposición de masa encefálica.
Sobre el extraño accidente, dijeron quienes supieron del suceso, todo ocurrió debido a que los perros de caza que supuestamente acompañaban al ahora occiso se enredaron con el rifle o escopeta que llevaba, y propiciaron que se el arma se accionara con el fatal desenlace.
Con su deceso, Luis Adrián dejó viuda a su esposa y en la orfandad a dos menores de edad, quienes por cierto ya no podrán asistir a la posada que este jueves se realizará en la escuela a la que asisten.
El infortunado cazador era ampliamente conocido en su comunidad, por lo que lo sucedido afectó sensiblemente a quienes lo apreciaban y estimaban.
