Usuarios de Servicios Financieros están desprotegidos y son agobiados por casas de préstamos, principalmente por tres en particular en toda la región, esto a pesar de que ya hay una oficina de esta dependencia federal en la ciudad.
A la hora de conformar los grupos solidarios, como los llaman, todo está bien. El problema viene después, a la hora de los cobros, porque al atrasarse uno de los beneficiarios comienzan a correr los intereses y poco a poco se los devoran, al grado de hostigarlos, llamarles por teléfono a cada rato y hasta buscarlos en su trabajo, explican expertos.
Además, los problemas para los usuarios financieros también se presentan mediante las tarjetas de débito y crédito.

