Algunos empresarios de este giro analizan cerrar de manera definitiva sus negocios.
POR ROBERTO AGUILAR TOLENTINO
Poza Rica, Ver.– Las casas de empeño enfrentan uno de los periodos más complicados de los últimos años debido a la drástica disminución en sus operaciones, situación que ha provocado una severa afectación económica al sector.
Representantes de este giro comercial señalaron que la escasa presencia de pignorantes ha reducido considerablemente el número de préstamos prendarios, lo que ha impactado directamente en sus ingresos.
«Ya estamos a medio año y la situación no mejora para nosotros», señaló un afectado.
De acuerdo con los propios empresarios, desde las inundaciones registradas en octubre del año pasado comenzaron a resentir una caída en la demanda de este servicio. A diferencia de otros periodos, actualmente son muy pocas las personas que acuden a empeñar algún artículo para obtener recursos económicos y hacer frente a una emergencia o necesidad inmediata.
Indicaron que la falta de movimiento ha colocado a varios establecimientos en una situación financiera complicada, ya que los gastos de operación continúan, mientras que los ingresos siguen disminuyendo.
Aunque prefirieron mantener en reserva sus nombres, algunos propietarios reconocieron que la crisis ha llegado a un punto en el que ya analizan la posibilidad de cerrar definitivamente sus negocios si las condiciones económicas no mejoran en los próximos meses.
El sector espera que la reactivación económica permita recuperar gradualmente el flujo de clientes y evitar el cierre de más establecimientos dedicados al préstamo prendario en la ciudad.
