La iniciativa de implementar un programa de justicia itinerante, con la presencia de un visitador auxiliar de la Unidad Integral de Procuración de Justicia (UIPJ), a fin de suplir la falta de fiscalía en esta ciudad, ha quedado en el olvido.
Representantes de distintos sectores, abogados y ciudadanía en general, han manifestado la urgencia de que se busquen alternativas para la atención a víctimas de delitos, ya que desde la desaparición de la fiscalía municipal prácticamente la población ha dejado de denunciar.
Los agraviados de delitos comunes como robo, daños, amenazas, lesiones y otros, se tendrían que trasladar hasta Tuxpan para interponer denuncias de manera directa en la UIPJ, pero ello representa gastos y una gran pérdida de tiempo.
Ante esta situación, la única opción que tiene a nivel local la población es dar aviso a la Policía Municipal, pero debido a que se trata de hechos consumados y en los que no hay flagrancia, la corporación se limita a tomar nota y recomendar que se interponga denuncia en Tuxpan.
Cabe recordar que la última titular de la fiscalía municipal fue la licenciada Teresa de Jesús Mendoza Castillo, quien logró abatir el rezago y generó mejoras en la atención a la ciudadanía, pero ante la inminente desaparición de la oficina se vio obligada a renunciar en mayo de 2016, tras lo cual ya no hubo fiscal en la ciudad.
Respecto al tema, el presidente de la Barra de Abogados, Juan Martínez Vidal, admitió en su momento que la falta de una fiscalía pone en virtual estado de indefensión a los agraviados, por lo que sugirió que se podría implemente un programa de justicia itinerante.
Explicó que la UIPJ podría designar a un facilitador que acuda a recibir denuncias por robos a casa habitación o a transeúntes, lesiones, daños e incluso violencia familiar, cuyas víctimas actualmente de desisten de buscar justicia pues no tienen posibilidades de trasladarse hasta Tuxpan.
