POR ROBERTO AGUILAR TOLENTINO
POZA RICA, VER. – Los efectos de las recientes inundaciones en la zona de Álamo Temapache, principal motor citrícola de la región, han comenzado a pasar una factura muy alta a los consumidores de Poza Rica. La devastación de los cultivos ha provocado un desabasto severo que ha disparado los precios de la naranja y el limón a niveles históricos, con «precios de «Lujo».
En los mercados locales, la situación es alarmante. Una sola naranja llega a cotizarse hasta en 10 pesos, mientras que el kilo de limón ha alcanzado los 40 pesos. Este incremento no solo afecta la economía doméstica, sino que ha modificado las dinámicas de consumo en el sector restaurantero y comercial.
Debido al alto costo, los limones han pasado de ser un acompañamiento básico a un producto de acceso limitado. En diversos restaurantes y cantinas de la ciudad, los propietarios han optado por:
Racionar su entrega solo bajo solicitud del cliente, pero la situación se encamina a eliminar el limón de las mesas o sustituirlo por condimentos alternativos para reducir costos operativos.
La crisis también ha alcanzado a las carnicerías. La tradicional carne marinada, un elemento esencial en la dieta de la zona, se ha convertido prácticamente en un artículo de lujo. El costo del jugo de naranja y limón necesario para el proceso de marinado ha obligado a los tablajeros a elevar sus precios o reducir la producción de este producto.
