Café Bienestar, ligado a Duarte

XALAPA.- Café Tostado de Exportación (Catoex) obtuvo, por adjudicación directa, un contrato de hasta 118.7 millones de pesos para maquilar el café destinado a la marca oficial Café del Bienestar, pese a sus vínculos con redes empresariales relacionadas con el exgobernador de Veracruz, Javier Duarte, así como con compañías señaladas en el caso Segalmex.

La investigación, realizada por Elizabeth Rosales (Periodismo Empower) y Brandon J. Celaya Torres (Aristegui Noticias), detalla que Catoex forma parte de un entramado empresarial con relaciones históricas entre familias veracruzanas que, en 2013, crearon Grupo Empresarial Pertenezco junto con Duarte. Aunque el exmandatario, preso desde 2017, niega tener relación actual con estas empresas, los documentos muestran conexiones que se mantienen vigentes entre socios y herederos.

Además, la empresa está vinculada con Empacadora La Merced, señalada por irregularidades en contratos de carne deshebrada durante la operación de Segalmex. Estas relaciones, sumadas al pasado judicial de los fundadores de Catoex, han encendido alertas sobre la transparencia del proceso y la simulación de competencia, ya que las tres empresas invitadas —Catoex, Cafiver y Cafinco— comparten vínculos familiares y societarios.

Mientras Catoex solubiliza y envasa el Café del Bienestar en presentaciones de 50, 90 y 205 gramos, pequeños productores —supuestamente beneficiarios centrales del programa— denuncian que los precios ofrecidos por el gobierno están por debajo de sus costos de producción. Relatan que el pago inicial de 75 pesos por kilo de café pergamino no cubría los más de 100 pesos que cuesta producirlo, y aunque el precio subió a 100 pesos en octubre, muchos caficultores consideran que sigue sin ser suficiente.

La investigación también revela indicios de sobreprecios en la maquila: mientras a otros clientes Catoex cobraba 14 pesos por procesar un frasco de 50 gramos, al Café del Bienestar le facturó casi 19, cuando el volumen contratado fue diez veces mayor. Productores sostienen que esta diferencia refleja una práctica desigual que empeora su ya frágil situación económica.

El programa, presentado como una apuesta para romper la concentración del mercado en grandes corporaciones y apoyar a pequeños cafeticultores, opera con un volumen que representa apenas 0.19% de la producción nacional. Organizaciones cafetaleras han insistido en que podría ser más efectivo integrar a cooperativas y productores sociales en la transformación del café, incluyendo propuestas de maquila que, según testimonios, fueron ignoradas.

Pese a los señalamientos que involucran a las empresas participantes y a la falta de transparencia en el proceso, ninguna de las compañías ni la dependencia Alimentación para el Bienestar respondió a las solicitudes de postura. Mientras tanto, caficultores de Veracruz, Oaxaca, Chiapas y Guerrero expresan su preocupación por quedar relegados en un programa que, lejos de fortalecerlos, corre el riesgo de perpetuar las mismas dinámicas de intermediación que prometió combatir.