Buscan rescatar terreno para obra en beneficio del Mecatlán

Mecatlán, Ver.- Habitantes y cafeticultores de la extinta asociación Emiliano Zapata, solicitan la intervención de las autoridades de catastro estatal, toda vez que pretenden recuperar un terreno, que en años de apogeo del café, servía de punto de venta de la semilla en lo alto de la sierra del totonacapan.

A decir de habitantes experimentados y conocedores de la historia del terreno ubicado sobre la calle Reforma, justo en la parte trasera del parque municipal, en este caso señalan al señor Alejandro Reyes González, de apoderarse de dicho sitio, el mencionado es hijo del ahora finado Miguel Reyes Martinez, quien en años atrás vendió a la asociación.

En aquellos años, los socios del Inmecafe y el pueblo, en conjunto compraron el terreno al señor Miguel Reyes, debido que en el terreno había una secadora de café y además, era un sitio de almacenamiento y de compra; era una de cooperativa de venta.

Ante está situación los habitantes piden a las autoridades estatales la intervención para poder recuperar dicho terreno con la finalidad de hacer una obra en beneficio de todo el pueblo, señalaron que ya son poco más de veinte años los que llevan luchando para poder recuperar el lugar sin que ninguna autoridad municipal lo haya logrado.

Esperan que sus peticiones sean escuchadas ya que la ventaja, es la utilización del lugar para el pueblo, como en años anteriores los mismos fueron los que adquirieron dicha tierra por un contrato de compra venta que, con el paso de los años, lograron escriturarlo bajo la firma de un notario público.

Cabe recordar que en 1958 se crea el Instituto Mexicano del Café (INMECAFÉ), Órgano Federal que aglutinó las actividades del café mexicano, su caída llegó a su fin en 1989 por problemas políticos.

Un aspecto negativo de este período, es que el INMECAFÉ acaparaba la producción nacional y se erigía en único comercializador del aromático nacional, lo que llevó a la pérdida de calidad de las distintas regiones productoras; es el tiempo en que se le enviaba a los compradores extranjeros muestras con granos de calidad insuperable y los lotes comprados resultaban ser de una calidad de bastante pobre, lo que provocó que con el tiempo se le estigmatizara al café mexicano y comienzan su caída en el precio hasta llegar a su fin.

Por ALF