Papantla, Ver.- La muerte de Lizbeth, de tan solo 23 años de edad causó gran consternación e indignación en el municipio de Papantla y toda la región, otro feminicidio más, otra muerte violenta, crimen de odio suscitado en la zona norte de Veracruz deja al descubierto lo ruin y lado más oscuro de un ser humano.
Quienes le quitaron la vida, quienes participaron en este hecho violento, ya son buscados por las autoridades competentes. La tarde de este lunes le dieron cristiana sepultura a esta joven mujer, quien estuvo en el momento y lugar equivocado. Sus familiares, amigos y demás personas lloran su deceso, ese cobarde asesinato no debe quedar impune, mencionaban quienes le dieron el último adiós.
Cabe recordar que ella, , había sido atropellada junto con su hermana pequeña de tan sólo nueve años de edad y su señora madre, Librada Cortés.
El taxista, no conforme con atropellar ha las tres mujeres, regreso para subir a Lizbeth en la unidad de taxi para después huir con ella y darle una muerte violenta, con dolor, sufrimiento, porque sólo un cobarde, dicen sus familiares, pudo haber cometido un hecho así.
Amigos y familiares Exigen Justicia y piden a tránsito del estado y transporte público que investiguen al consecionario del taxi para poder dar con el paradero del asesino qué esa noche privó de la vida a una joven que tenía toda una vida por delante y le fue arrebatada por un violador sin sentimientos.
Por lo tanto piden justicia por la muerte de esta mujer, quien fue encontrada sin vida en la colonia Libertad de Poza Rica, semidesnuda, con huellas de tortura, violada, lacerada y ella sin oportunidad de defenderse tuvo la peor experiencia antes de partir de este mundo. Esta muerte llena de ira a toda una sociedad quien está harta de este tipo de acontecimientos, que ahora parecen tan cotidiandos.
Sólo esperan que la muerte de Lizbeth no quede impune, cómo otros feminicidios que se han cometido en este municipio y la zona norte del estado de Veracruz, apenas en el mes de febrero otra mujer fue quemada, después de que su amacio la tundiera a golpes para dejarla inconsciente, pero después a la hora de declarar el asesino murió envenenado.
