Por las nubes se encuentran los productos de la canasta básica, tanto en centros de abastos locales como en tiendas de autoservicio, situación que empeora por el bajo poder adquisitivo del grueso de la población.
Mientras que el salario mínimo ronda los 80 pesos diarios, el litro de leche industrializada tiene un costo de 13 a 17 pesos, dependiendo de la marca del producto.
Esto mismo ocurre con la carne. Tan solo el kilo de res anda por los 120 pesos de pulpa, y en 70 pesos la costilla. El cerdo también ha sufrido un desmesurado incremento en su costo, por lo que mucha gente por salud y economía ha dejado de consumirlo.

