México.- El presidente del Principado de Asturias, Adrián Barbón, concluyó su misión institucional y económica en México con una visita a la Zona Arqueológica de Teotihuacan, donde destacó la grandeza de las civilizaciones prehispánicas y el valor cultural del sitio.
La visita marcó el cierre de una agenda centrada en el fortalecimiento de relaciones comerciales, encuentros con organismos empresariales y acercamientos con la comunidad asturiana en el país, además de recorridos por espacios culturales como el Museo Nacional de Antropología y el Ateneo Español.
Durante su estancia en Teotihuacan, Barbón expresó que el sitio permite comprender la magnitud de las antiguas civilizaciones, al resaltar su desarrollo cultural, capacidad constructiva y conocimiento astronómico, elementos que definieron a una de las ciudades más influyentes del mundo antiguo.
El mandatario señaló que su visita también representó un gesto de agradecimiento hacia México por la hospitalidad brindada, subrayando el valor simbólico de concluir su recorrido en un espacio emblemático de la historia mesoamericana.
Teotihuacan, considerada una de las mayores urbes de la antigüedad, alcanzó su apogeo entre los siglos I y VII, albergando a decenas de miles de habitantes y extendiendo su influencia a diversas regiones. Su traza urbana incluye la Calzada de los Muertos, la Pirámide del Sol, la Pirámide de la Luna y el Templo de la Serpiente Emplumada, elementos que reflejan su complejidad arquitectónica y cosmovisión.
Durante el recorrido, el historiador Miguel Guerra explicó que la ciudad contaba con un diseño urbano avanzado, barrios multiétnicos y sistemas de infraestructura que evidencian su desarrollo integral, más allá de su función ceremonial.
Asimismo, Barbón recordó que el Museo Nacional de Antropología ha sido reconocido por su labor en la difusión cultural, destacando su papel como puente entre civilizaciones y como espacio clave para comprender la historia de México.
