Los casos de coronavirus COVID-19 en México ya sumaron 29 mil, además, se han registrado 2 mil 961 trágicas muertes.
En medio de este panorama crece la incertidumbre respecto a la disponibilidad de camas médicas para futuros afectados por la nueva enfermedad.
Asimismo, hay dudas respecto al número de ventiladores artificiales, mismos que son usados para los pacientes que presentan complicaciones con el virus.
Los ventiladores artificiales se usan en personas que contraen COVID-19 y agravan al punto de desarrollar el Síndrome Agudo Respiratorio Severo (SARS).
¿Cómo funciona un ventilador artificial?
Estos aparatos médicos son necesarios porque, cuando una persona presenta SARS, no hay tratamiento médico y se procede a conectar al enfermo a la respiración mecánica en espera de que el organismo reaccione y pueda superar el padecimiento.
De esa forma, la ventilación pulmonar se sustituye por una máquina eléctrica, invasiva o no invasiva, que suministra un gas de respiración enriquecido con oxígeno.
Los ventiladores artificiales tienen un sistema de presión de aire que fluye hacia el paciente a través de un tubo. Los invasivos son los que se usan para intubar a una persona por medio de la tráquea, lo que causa dolor al enfermo y le impide hablar.
Los no invasivos se aplican a pacientes menos graves y constan de una mascarilla ajustada a la boca y nariz, por medio de la cual se suministra oxígeno.
