Dos ejecuciones en 48 horas cobraron la vida de una persona en silla de ruedas y un estudiante de ingeniería, pero Lilia Arrieta se jacta de su presencia en un evento nacional de seguridad.
Hipólito Moreno Tapia
Álamo, Ver.- Con la violencia en Álamo sin tregua en apenas 48 horas, con la ejecución de un hombre en silla de ruedas el lunes y un joven estudiante el martes, ambos en la colonia Unidad y Trabajo, la alcaldesa Blanca Lilia Arrieta Pardo presumió una foto con el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, en Ciudad de México.
La difusión de la imagen, que corresponde a la Primera Asamblea Plenaria de la Conferencia Nacional de Seguridad Pública Municipal, generó indignación en redes, donde ciudadanos la califican de desconectada del pueblo y de mantener una actitud “de burla”.
Y es que, además, la alcaldesa destacó en su cuenta personal que se da prioridad a los actos protocolarios para garantizar la seguridad, cuando en Álamo Temapache no hay freno a la ola de asesinatos y secuestros, refutan ciudadanos tras la publicación.
“Es una burla para Álamo. Aquí seguimos contando los asesinatos, secuestros y ataques armados. Y ella se va a gastar lo poco que queda ya para acabar su gobierno. El muchacho (estudiante) era mi vecino y no se merecía esto”, escribió María Elena Jiménez.
Blanca Lilia Arrieta justificó su participación señalando que asistió “en representación de Veracruz” para aprobar el Plan de Trabajo 2025-2030 del Modelo Nacional de Policía y Justicia Cívica, asegurando que su presencia reafirma el compromiso de consolidar una policía profesional y cercana a la ciudadanía.
Sin embargo, estas palabras contrastan con la realidad: una alcaldesa que redujo de 58 a 42 el número de policías municipales operativos, sin adquisición de patrullas o armamento con recursos propios.
La ciudadanía dejó en claro que ni los actos protocolarios ni las llamadas “Mesas de seguridad” detienen la violencia, por lo que la imagen de la alcaldesa junto a autoridades federales se percibe como una falta de responsabilidad, mientras la población exige medidas urgentes y efectivas que realmente protejan a los habitantes de Álamo.















