El presidente Andrés Manuel López Obrador ha revelado que su hijo, Andrés Manuel López Beltrán, tiene la intención de ingresar a la política una vez que concluya su mandato como presidente de México. López Beltrán desea colaborar en la consolidación de Morena.

En su conferencia mañanera del lunes 9 de septiembre en Palacio Nacional, López Obrador comentó que sus hijos Gonzalo y José Ramón López Beltrán le han manifestado que no están interesados en la política debido al acuerdo familiar de que, mientras él estuviera en el servicio público, ellos no participarían en el gobierno.

“Él quiere ayudar a consolidar Morena. No voy a influir en nada, pero él quiere participar… quiere apostar a ser electo”, explicó López Obrador sobre su hijo Andrés Manuel.

El presidente precisó que Andrés Manuel López Beltrán no busca la presidencia de Morena, pero sí planea involucrarse en la política. “Hicimos un acuerdo con mis hijos desde hace tiempo, les agradezco mucho porque lo han respetado. Mientras yo fuera dirigente o servidor público, ellos no iban a trabajar en el gobierno, y lo han cumplido. Me han ayudado mucho en esto, aunque no son funcionarios ni trabajan en el gobierno. Ya están grandes”, comentó el Mandatario.

López Obrador destacó la importancia de mantener la integridad y rechazó las acusaciones de nepotismo y corrupción. “Si aceptara el nepotismo o el influyentismo, no tendría autoridad moral. Hemos cuidado mucho eso”, afirmó, al tiempo que desmentía que sus hijos tengan negocios en el gobierno.

El presidente también mencionó que su hijo menor, Jesús, podría participar en la política una vez que termine sus estudios. “Mis hijos son libres de decidir lo que quieran hacer cuando yo ya esté jubilado”, dijo.

López Obrador expresó su agradecimiento hacia su familia por el apoyo durante su carrera política, recordando las dificultades que enfrentaron, incluyendo la persecución política y los obstáculos para inscribir a sus hijos en la escuela durante su tiempo como opositor en Tabasco.

El presidente agradeció a sus hijos por cumplir el acuerdo de no involucrarse en política mientras él estuviera en la Presidencia y por enfrentar las campañas en su contra. También desmintió las acusaciones de que sus hijos están involucrados en negocios relacionados con el Tren Maya o con empresas de construcción.

Finalmente, López Obrador anunció que en 20 días se retirará de la actividad política y no responderá a críticas, destacando que no desea monumentos ni homenajes a su nombre. “Estoy feliz con el testamento que dejo para adelante. No quiero movimiento obradorista, calles o esculturas. Misión cumplida”, concluyó.