Álamo, Ver.- Dos ataques de caninos contra humanos registrados durante este mes de enero deberían de obligar a la Dirección de Medio Ambiente por lo menos a iniciar una campaña de concientización dirigida a propietarios de mascotas, pues ambos casos se han suscitado por la falta de responsabilidad ciudadana para el cuidado de sus animales.

Lo anterior, debido a que, en el primero de los casos, ocurrido el pasado día 10 en la céntrica calle Pípila, una persona adulta resultó lastimada, con un dedo casi amputado, luego de que un perro lo mordió al sacar la cabeza entre las rejillas de la cerca metálica del domicilio de su dueño.

Dicho suceso ocasionó que autoridades de protección civil recomendaran al propietario instalar una malla protectora sobre el cercado, para prevenir más incidentes, pero hasta la fecha tal persona ha hecho caso omiso.

Posteriormente, el sábado 25 de enero, en una calle de la localidad Chapopote Núñez, cuerpos de emergencia atendieron a un menor de edad atacado por un perro de raza pastor belga, el cual le ocasionó diversas lesiones, las que por fortuna no fueron de gravedad.

El acontecimiento no pasó a mayores, tanto que los padres del pequeño niño y el propietario del animal llegaron a un acuerdo mutuo sobre los gastos médicos, pero despertó la alerta sobre este tipo de situaciones derivadas por la irresponsabilidad de los dueños de mascotas que las desatienden.

Ante este tipo de hechos, como responsable de Medio Ambiente, y por ende de lo que concierne también a los animales, el mencionado departamento municipal debería involucrarse en la prevención de ataques de caninos mediante alguna estrategia de concientización ciudadana.

Por ALF