La selección de fútbol de Alemania escribió un nuevo capítulo en su historia al coronarse como campeón de la Copa Confederaciones este domingo después de ganarle por 1-0 a Chile con un gol de Lars Stindl en el minuto 20.
Pese a un sin fin de comentarios que se han dado debido a no presentar la alineación más fuerte que pudiera presentar la selección teutona (algunos han llegado a hablar de una «selección B») han dejado en claro su lugar en el fútbol mundial.
Su recorrido no pudo ser más exitoso: En la etapa de grupos, los alemanes fueron primeros en el grupo B con 7 puntos, con dos victorias (3-2 contra Australia y 3-1 contra Camerún) y un empate (1-1 contra Chile). En la semifinal, derrotó por 4-1 a México con su estrategia alternado de ataque y contraataque.
Los talentos de la Alemania B
Alcanzar esta victoria en la Confederaciones no fue un resultado del azar ni fue por la poca calidad de sus adversarios, fue resultado de una estrategia encabezada por Löw quien lleva 10 años al frente de la escuadra alemana y que ha sabido demostrar la validez de los cambios que ha implementado.
Nombres poco conocidos como Timo Werner, Kevin Trapp, Leon Goretzka y Stindk han logrado concretar la estrategia de Löw y han hecho que el público confíe plenamente en el desempeño alemán.
Otro de los talentos de esta Alemania «B» es Kevin Trapp, quien ha custodiado una puerta que sólo ha recibido cinco goles. Trapp actualmente presta sus servicios al PSG francés.
Antonio Rüdiger, nueva incorporación del Chelsea inglés, fue una de las bases de la solidez alemana en esta Copa Confederaciones. Desde su posición de defensa central, aseguró la tenencia de balón e incluso incursionó en el ataque.
Sin duda el equipo representante del fútbol alemán presenta un buen camino rumbo a Rusia 2018, ya que en su grupo (el C, que completan Irlanda del Norte, República Checa, Azerbaiyán, Noruega y San Marino) han ganado los seis partidos que han disputado (18 puntos).

