TIHUATLÁN.- Pese al buen precio que alcanza la tonelada de naranja tardía, los productores resienten pérdidas por el robo de frutos, que desde el año pasado se ha incrementado en gran medida.
Citricultores de esta región temen que ese delito se extienda sobre todos los huertos, y con este problema de poco sirve que por cada mil kilos reciban mil setecientos pesos, pues con lo que les roban no logran una gran recuperación.
El año pasado, en la fiscalía de este lugar se denunciaron siete casos de robo de cítricos, pero más de veinte se quedaron sin una carpeta de investigación, pues los agricultores prefirieron no denunciar esos casos.
POR SABINO BAUTISTA JUÁREZ

