El cauce de los ríos Pixquiac, Xocoyolapan y Consolapa, ubicados en la microcuenca del río Pixquiac, han disminuido desde el año pasado, al grado que en algunos puntos pueden verse rocas que comúnmente estaban sumergidas.
Durante un recorrido realizado para ver sus condiciones, vecinos coincidieron en que a causa de la sequía, que arrastra desde 2019, el volumen de esos afluentes sigue a la baja.
El Xocoyolapan, que pasa por Rancho Viejo, además de ser útil para el consumo humano, también es fundamental para los criaderos de truchas, señalaron.
Antonio Salas, vecino del poblado Mariano Escobedo, del municipio de Coatepec, sostuvo que en años anteriores era común que el río Pixquiac disminuyera durante la temporada de calor.
Sin embargo, el año pasado fue generalmente de altas temperaturas Y ante la escasez de lluvias el cauce del río disminuyó notablemente.
Al igual que otros vecinos de ese lugar, señaló que la situación es preocupante, pues a pesar de que la región se encuentra rodeada por una abundante vegetación, los niveles de ese río siguen en disminución, pues las lluvias de este año no han sido suficientes.
Señalan que el agua se encuentra «un poco contaminada» y que a pesar de ello aún es apta para lavar trastes, para los sanitarios y para la limpieza del hogar.
El río Pixquiac nace de los escurrimientos del Cofre de Perote y es considerado como microcuenca, por los diversos afluentes que convergen a su paso, tal es el caso del Xocoyolapan y el San Andrés, entre otros, que a pesar de su sequía, no dejan de abastecer del vital líquido a poblados de Xalapa, Coatepec y Tlalnelhuayocan.
RÍO CONSOLAPA, UN AFLUENTE DEBILITADO
En el poblado Consolapa y sus alrededores, habitantes se dicen preocupados por la disminución del cauce del río que lleva el mismo nombre; sostienen que la última vez que tuvo una crecida fue durante el año pasado y que actualmente se encuentra debilitado.
Josefina Vargas recuerda que «en sus buenos tiempos» el río Consolapa lucía aguas cristalinas y una profundidad que permitía la reproducción de peces y otras especies, que en la actualidad son muy escasas.
Desde su punto de vista, el río ha perdido volumen desde hace más de un año y medio, además de que «lo crítico» comenzó desde 2019.
DIARIO DE XALAPA
