Wenceslao, embarrado con crimen en Tecolutla

TECOLUTLA, VER.- La detención del Director de Seguridad Pública de Tecolutla, Plácido “N”, y de su escolta, tras la desaparición forzada y asesinato de dos taxistas, ha puesto al descubierto la profunda infiltración del crimen en el gobierno municipal de Wenceslao Santiago Castro.

Este arresto no solo vincula directamente a la policía local con la reciente ola de violencia en la franja costera de Veracruz, sino que refuerza los señalamientos de complicidad que pesan sobre la actual administración y su predecesora ante el incremento de desapariciones y ejecuciones en la región.

Los casos más sonados y “la gota que derramó el vaso”, fueron los de Esteban de Jesús Luna, operador del taxi número 117, de Casitas; y de Julián Bernardino, chofer de la unidad número 58, interceptados y desaparecidos de forma violenta el pasado 16 de abril mientras se encontraban buscando el sustento de sus familias en la zona costera de Tecolutla.

En respuesta a esta desaparición forzada, familiares y amigos se unieron para cerrar la carretera federal 180, a la altura de la comunidad de Casitas, lugar donde se encuentra el sitio de taxis al que pertenecían ambos choferes; lamentablemente 24 horas después de su desaparición y mientras el clamor continuaba en esta vía de comunicación, sus cuerpos fueron encontrados en un paraje del municipio vecino de Nautla.

Pero lo peor estaba por ocurrir, un operativo sorpresivo de fuerzas federales se dio en el centro de la cabecera municipal de Tecolutla, donde elementos ministeriales, de la SSP y del Ejército Mexicano intervinieron a la Policía Municipal, de donde detuvieron nada más y nada menos que al propio comandante y a su escolta como sospechosos de los hechos violentos que derivaron en la muerte de estos dos trabajadores honrados del volante.

Horas más tarde se confirmó la captura de Plácido “N”, Director de la Policía Municipal, junto a su escolta Gerardo “N”; sobra decir que el cargo que Plácido ostenta hoy se lo otorgó su jefe, el alcalde de Tecolutla, Wenceslao Santiago Castro, como premio por haber sido su escolta y el de su esposa, la exalcaldesa Gabriela Valdez Santes, por varios años.

NUEVA ADMINISTRACIÓN INICIÓ CON OLA DE DESAPARICIONES

Apenas un par de meses de asumir el cargo, el exalcalde en una ocasión por el PRI y ahora por el Partido Verde Ecologista de México, Wenceslao Santiago Castro y de continuar con el proyecto municipal de su familia -pues la administración anterior fue encabeza por su esposa Gabriela Valdez Santes- inició una ola de desapariciones que no han sido esclarecidas hasta el momento.

Y es que en menos de una semana, al menos tres personas fueron reportadas como desaparecidas en Tecolutla, sumándose a un caso más ocurrido semanas antes en el municipio vecino de Gutiérrez Zamora. Se trata de Francisco Vázquez Ramírez, desaparecido el 27 de febrero; un joven de apellido Moncayo, reportado como no localizado el 5 de marzo; Lucía Méndez García, presuntamente privada de la libertad el 6 de marzo; y Fabián González García, visto por última vez el 7 de marzo.

De acuerdo con testimonios de familiares y versiones difundidas, en el caso de Lucía Méndez, habría sido interceptada por hombres armados cuando viajaba en taxi sobre la carretera Gutiérrez Zamora-Tecolutla; en los otros casos, los jóvenes simplemente no regresaron a sus hogares, sin que hasta la fecha exista información oficial sobre su paradero.

La lista ha incrementado con la desaparición de Óscar Daniel Olmos Mata, de 40 años edad, y que según versiones de sus familiares la última vez que se le vio fue el pasado 14 de abril al salir de su trabajo en una obra de la Avenida Arcadia, de la cabecera municipal de Tecolutla, donde se desempeñaba como albañil.

Horas después de que los dos taxistas de la costa desaparecieran, una ficha más de búsqueda empezó a circular, pues familiares angustiados pidieron a la ciudadanía apoyo para localizar al joven Fernando Martínez Mora, desaparecido en la comunidad costera de Monte Gordo.

La falta de posicionamientos por parte del Gobierno del Estado ha incrementado la inconformidad social. Mientras tanto, familiares continúan con la búsqueda por cuenta propia, difundiendo fichas y solicitando apoyo ciudadano, en un contexto donde la desesperación crece con el paso de los días.

UN CLIMA DE INSEGURIDAD QUE SE ARRASTRA DESDE HACE AÑOS

Para muchos habitantes, estos hechos no son aislados. Señalan que desde hace aproximadamente cuatro años, coincidiendo con la llegada del Partido Verde Ecologista de México al gobierno municipal de Tecolutla, la percepción de inseguridad ha ido en aumento.

A lo largo de este periodo se han registrado hechos que marcaron a la población: homicidios, atentados contra funcionarios y operativos de seguridad que lejos de brindar certeza, han dejado más dudas que respuestas.

Uno de los episodios más recordados es el asesinato del exalcalde de Gutiérrez Zamora, Wilman Monje Morales, ocurrido en octubre de 2023; tras ese hecho, el entonces secretario de Gobierno, Eric Cisneros Burgos, realizó declaraciones en las que vinculó, de manera pública a autoridades del ayuntamiento de Tecolutla y a la alcaldesa, en ese entonces Gabriela Valdez Santes, con presuntos nexos con el crimen organizado, lo que generó una fuerte polémica en la región.

A estos señalamientos se suman versiones que han circulado en distintos momentos sobre la posible implicación de la exalcaldesa y su esposo, el hoy alcalde, en la orden directa del asesinato del exalcalde zamoreño, quien se sabía ampliamente, tenía intenciones de contender en las elecciones municipales para buscar la presidencia municipal de Tecolutla.

Según la declaración agregada a la carpeta de investigación 09/2023 de la Fiscalía de Veracruz, el implicado que se encuentra detenido declaró que: “… me dijo que quien había pagado para que se lo echaran fue Wenceslao Santiago Castro, quien es esposo de la actual alcaldesa de Tecolutla, la señora Gabriela Valdez Santes, y que esto fue por motivos políticos, ya que Wilman Monje se iba a postular como candidato para la alcaldía de Tecolutla…”.

VIOLENCIA QUE ALCANZA A TODOS

La ola de violencia no ha distinguido entre funcionarios y ciudadanos, pues en enero de 2022 y a pocos días de haber asumido el cargo como alcaldesa Gabriela Valdez Santes, fue asesinado el abogado Genaro García García en pleno centro de Tecolutla. Meses después, el síndico Alfredo Salazar Nolasco sufrió un atentado armado junto a su esposa; ambos sobrevivieron, pero abandonaron el municipio luego del ataque.

El caso de la menor Estefany Nahomi, de apenas 13 años, también cimbró a la población, ya que su asesinato provocó bloqueos y protestas ciudadanas ante la presunta inacción de las autoridades locales. Más recientemente, operativos en la comandancia de la Policía Municipal y la detención de mandos policíacos por presuntos vínculos con desapariciones han vuelto a encender las alertas; aunque estos hechos continúan bajo investigación, han contribuido a debilitar la confianza en las corporaciones de seguridad.

UNA POBLACIÓN EN VILO

Hoy, en Tecolutla la vida transcurre con cautela. Comerciantes, prestadores de servicios y familias enteras reconocen que el miedo se ha instalado en la rutina diaria: salir de noche, viajar entre municipios o incluso tomar el transporte público se ha vuelto motivo de preocupación.

La exigencia es clara: resultados. Los ciudadanos demandan investigaciones transparentes, acciones concretas y, sobre todo, la localización de las personas desaparecidas. Mientras no haya respuestas, la zozobra seguirá marcando el pulso de una región que, entre playas y manglares, hoy enfrenta una de sus etapas más complejas en materia de seguridad.