Amas de casa se dicen afectadas, pues el kilo con hueso ya cuesta 80 pesos y la pechuga subió de 100 y 110 pesos hasta 150 y 170 pesos.
POR ROBERTO AGUILAR TOLENTINO
Poza Rica, Ver.– Apenas el pasado 4 de mayo los precios de la carne de pollo se habían disparado, tomando por sorpresa a las jefas de familia, así como a los comerciantes cuya materia prima es el pollo, y el lunes 12 volvieron a incrementarse para enojo del público consumidor.
En un recorrido por el mercado Poza Rica, amas de casa se quejaban de que ahora el kilogramo de pollo parejo, es decir, con hueso, se vende en 80 pesos, cuando el pasado 4 de mayo había subido de 60 a 70 pesos.
En tanto, el kilo de pechuga, que recién había subido de 100 a 110 pesos, desde este lunes ya cuesta entre 150 y 170 pesos.
“Es mucho el incremento. ¿Qué vamos a hacer?”, cuestiona doña Amada Velázquez, quien dice tener una fondita y con estos aumentos constantes “ni modo de subirle al precio del platillo, se van a ir los clientes”, lamenta.
A su vez, varios comerciantes mencionaron que a ellos también les afectan los aumentos al kilo de pollo, porque los introductores solo mencionan que “las granjas les han puesto un precio mayor y, por lo tanto, también le tienen que ganar algo”.
Asimismo, comerciantes detallan que como introductores ya casi no llevan a matar pollo al Rastro Municipal “porque ahí maltratan mucho y lo entregan con alas y piernas quebradizas y así, los clientes ya no lo quieren comprar y el introductor no hace ningún descuento”, y es por ello que ahora llevan a maquilar al rastro de Papantla.
Finalmente, señalaron que, de seguir así la situación, se van a organizar para no comprar el producto uno o más días, hasta que se normalice y no afecte ni al comerciante ni al público consumidor.
