Poza Rica.- Un sacerdote y unas cuantas personas recorrieron las calles del fraccionamiento Las Gaviotas durante un atípico Viernes Santo. Sin los cientos de peregrinos que cada año siguen los pasos del Calvario de Jesús, y con las oraciones interrumpidas por cada estación, celebraron el Viernes Santo.

Para poder celebrarse, a diferencia de otras liturgias de Semana Santa que fueron suspendidas, esta tuvo que seguir las limitaciones impuestas para evitar la propagación de la COVID-19, por lo tanto quienes fueron a este recorrido guardaron la sana distancia, que es una de las prioridades de las autoridades sanitarias.

El sacerdote se paró en cada una de las estaciones del fraccionamiento Las Gaviotas, que eran las casas de los ciudadanos, quienes ya tenían lista una mesa con tela morada y blanca, en donde el sacerdote leía las plegarias que se dijeron en el viacrucis original en la tierra de Judea.

«Si bien hoy es Viernes Santo, sabemos que hay una pandemia afectando a todo el mundo, así que tenemos que respetar las restricciones que son para la buena salud de la población», recordó el sacerdote.

Y en este sentido, comparó La Pasión de Jesús con el rezo de hoy para «transmitir a Dios la situación que atraviesa el mundo, la ansiedad, el miedo y el sufrimiento».

En la Iglesia del Espíritu Santo, en la colonia 27 de Septiembre, también hubo un viacrucis simbólico, con el fin de recordar La Vida, Pasión y Muerte de Jesucristo, El Hijo del Hombre.

Por Ángel Scagno Castillo
Fotos Kattia Vera

Por ALF