La muerte lo sorprendió trabajando en la empacadora Tropipac, ubicada en la carretera federal – libramiento, por donde al parecer, el velador sufrió un infarto, paramédicos de la Cruz Roja arribaron, pero ya no había nada que hacer.
Víctima de un fuerte dolor en el pecho, cayó como fulminado por un rayo, de inmediato sus compañeros de trabajo dieron aviso al 911 y fue así como acudió una ambulancia de la Cruz Roja.
Los paramédicos procedieron a brindarle la atención prehospitalaria a la víctima, quien no respondió al masaje y le checaron los signos vitales, pero no había ya nada que hacer; Catalino Molina, de 64 años de edad, había muerto.
Elementos de la Policía Municipal, así como Agentes Ministeriales, arribaron al lugar para investigar los hechos, y de tratarse de una muerte natural o patológica, se dijo que probablemente no se abriría carpeta de investigación.
