Vanessa contó la manera en que tomó esta situación. “Ayer estuve llorando todo el día, es una situación complicada: subir de peso, hincharte, retener líquido, que ninguna dieta te funcione, la dosis exacta de medicamento, no tener energía, taquicardias… pero tengo 2 opciones: A) Seguir llorando y deprimirme B) Afrontarlo. Me voy mil veces por B… La alimentación y el ejercicio son mis grandes aliados”, contó.

Acto seguido, Huppenkothen reconoció el impacto que ella puede provocar en la gente que tiene este mismo padecimiento.

“El 10% de la población mundial sufre alteraciones de tiroides, voy a compartir mi proceso porque sé que mucha gente lo padece y aunque a veces la tristeza y desesperación nos gane, sepan que yo estoy pasando por lo mismo y ayudaré en lo que pueda. Que sirve y que no para activar y acelerar el metabolismo… De entrada, a eliminar estos alimentos que son veneno para la tiroides: Brócoli, azúcar, harinas blancas, col, durazno, pera”, explicó.

Finalmente, Vanessa Huppenkothen se dio ánimos y concluyó su mensaje con la frase: “El esfuerzo será el doble al de una persona sana, pero vamos Vane, tú puedes 🏼”.

En noviembre de 2015, Vanessa estuvo tres días internada a punto de un infarto cuando le detectaron que tenía descontrol en su glándula tiroides, motivo que la orilló a tomar un descanso total hasta que en febrero de 2016 regresó a trabajar.

Crédito: quien.com

Twitter – @laopinionpr
Facebook – @LaOpiniónPozaRica
Youtube – La Opinión Poza Rica

Por ALF