Habitantes consideran prioritaria la obra para reducir riesgos de nuevos desbordamientos devastadores en futuras temporadas de lluvia.
Álamo, Ver.- A casi siete meses de las inundaciones registradas en octubre de 2025, habitantes de Álamo Temapache mantienen la urgencia de que se realice el dragado del río Pantepec, al considerar que el azolve y las condiciones actuales del cauce representan un riesgo permanente para la ciudad y decenas de colonias, así como localidades ribereñas.
La petición ha cobrado fuerza entre sectores sociales y autoridades comunitarias, especialmente en áreas cercanas al río y a los canales que cruzan la cabecera municipal, donde persisten daños y afectaciones derivadas de las crecientes del año pasado.
El alcalde José Roberto Arenas Martínez ha informado públicamente que la solicitud del dragado ya fue presentada ante instancias estatales y federales, entre ellas la Secretaría de Infraestructura y Obras Públicas (SIOP) del gobierno del estado, y la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), del gobierno federal.
Dentro de las propuestas se contempla también el desazolve del río Vinazco, que alimenta al Pantepec, así como obras complementarias para reducir riesgos de inundación.
Las lluvias de octubre de 2025 provocaron severas afectaciones en Álamo y otras zonas de la región tras el desbordamiento de los ríos Pantepec y Vinazco, dejando daños en viviendas, vialidades y cultivos.
Aunque hasta el momento no existe una fecha oficial para concretar el proyecto, autoridades municipales insisten en que el dragado es una de las principales necesidades de prevención para evitar nuevas contingencias.
Mientras tanto, en Puebla el gobernador Alejandro Armenta informó desde octubre de 2025 que CONAGUA y CEASPUE iniciarían trabajos de dragado y reforzamiento de muros de contención en la zona de Pantepec, donde nace el río que pasa por Álamo y desemboca en el mar con el nombre de río Tuxpan.
Cabe agregar que especialistas de la Universidad Veracruzana han advertido que cualquier intervención debe realizarse bajo estudios técnicos, ya que una remoción excesiva de sedimentos podría alterar la dinámica natural del río y aumentar riesgos durante temporadas de lluvias intensas.
