Álamo, Ver.- Víctima de brutal golpe que le abrió el cráneo, un joven residente de la localidad San Miguel murió trágicamente la noche del sábado, luego de volcar la unidad que conducía sobre la carretera Álamo-San Miguel, a la altura del ejido Hidalgo Amajac.

El occiso, Marcos Carballo Morales, de 20 años, viajaba acompañado de su hermano Jesús (de los mismos apellidos), de 23 años, y de Arturo Batres Cortés, de 18 años, quienes solo resultaron con lesiones leves que no ponen en peligro sus vidas.

Los hechos ocurrieron aproximadamente a las 20:00 horas, cuando los tres ocupantes de la unidad Ford Lobo color gris, placas XX-30-700 del estado, transitaban en estado de ebriedad con dirección hacia su domicilio, al parecer después de haber asistido a una final de futbol de Veteranos en el campo municipal de Álamo.

El cruento suceso se dio al llegar las inmediaciones del cementerio del mencionado lugar, donde una imperfección del camino y un montículo de grava triturada habrían hecho perder el control del vehículo a Marcos.

El resultado fue que la unidad se salió de la carretera hacia su derecha, hasta terminar volcada sobre uno de sus costados en medio de una parcela de cítricos. Durante el percance, Marcos habría salido disparado de la cabina, se golpeó en la cabeza y terminó tirado sobre el suelo, a unos metros de la camioneta.

Carballo Morales sufrió traumatismo craneoncefálico severo, con vaciado de masa encefálica, por lo que su herida era mortal por necesidad.

Al sitio del percance acudieron ambulancias de Cruz Roja y del grupo de auxilio EMS para ayudar a los acompañantes del ahora occiso; también arribaron elementos de la Policía del Mando Mixto Coordinado, Protección Civil y Tránsito del Estado.

Este domingo, la dependencia vial canalizó el caso ante la fiscalía investigadora para deslindar responsabilidades.

Por ALF