Tihuatlán, Ver.- Relativamente alejado de la civilización, limitado en cuanto acceso a la tecnología, y con la incertidumbre de no saber si continuará con sus estudios se encuentra Jesús un niño de 11 años que desea con ingresar a nivel secundaria.
Con escasos recursos económicos, su madre la señora Ignacia Gómez García jefa de familia de tres hijos que por el momento viven en una pequeña casa que les prestó un señor para cuidar sus terrenos, señala que el miedo y la falta de dinero duda que su hijo menor continúe con su estudio.
Sin embargo, su hermano mayor que por el momento trabaja en un taller mecánico está dispuesto apoyarlo para que vuelva entrar a la secundaria.
Hasta la fecha su mamá desconoce como inscribir a su hijo a la escuela, dice no saber nada del celular ni mucho menos cuenta con uno ya que una vecina le dijo que por medio del Whatsapp podría apartar un lugar, en la secundaria de Flores Magón en el ejido Ricardo F. Magón donde probablemente ingresé Jesús a estudiar.
Con un promedio de 7.9 se graduó de nivel primaria, menciona que su materia es ciencias y que aún no tiene pensado que es lo que quiere ser de grande, pero quiere seguir estudiando para aprender más y apoyar a su mamá como sus hermanos mayores.
Cómo todo hijo menor, apoya a su mamá con el cuidado de los animales a cargo ya que por ello no puede trabajar, siendo su único sustento económico sus hermanos mayores que probablemente ganen el salario mínimo.
De acuerdo a su vecina, los pagos de inscripción en la escuela son accesibles y los uniformes los otorga el gobierno señala la señora Ignacia, lo que le da un voto confianza para inscribir Chucho como de cariño le dicen.
Por lo que, para ver sus clases, planea visitar a sus vecinos que salieron con el de la primaria, y si sus mamás les dan permiso podría tomar sus clases televisadas, ya que no cuenta con energía eléctrica en el lugar en donde vive, y mucho menos cuenta con un televisor, y ningún miembro de la familia cuenta con un celular que le puedan prestar.
Su mamá señala que contaba con un programa de gobierno, que servía de apoyo para pagar los estudios de sus hijos cuando vivía en la colonia Vicente Herrera en la ciudad de Poza Rica, sin embargo, cuando se mudó a la comunidad de Lindero ya no pudo cobrar ya que solo le daban $200 pesos mismos que se gastaba para poder ir a cobrarlos por lo que dejó perder el apoyo.
Es así como Chucho se enfrenta a esta nueva normalidad que pone en duda si podrá continuar con sus estudios.
Twitter – @laopinionpr
Facebook – @LaOpiniónPozaRica
Youtube – La Opinión Poza Rica
¿Reporte y denuncia?
Si cuentas con imágenes o video que exhiban maltrato, abuso de autoridad, corrupción o cualquier acción inhumana. ¡Por favor, háznoslo saber!
– WhatsApp: (782) 219-94-02 <<< ¡clíck aquí!
– Por e-mail: denuncias@laopinion.net <<< ¡clíck aquí!


