Los territorios palestinos ocupados se convirtieron este viernes en el escenario de violentos enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad israelíes y jóvenes palestinos que reclaman que la Policía hebrea retire los arcos de seguridad colocados en los accesos a la Explanada de las Mezquitas tras el asesinato de dos agentes hebreos.
La escalada de violencia dejó tres muertos en Jerusalén Este y centenares de heridos, 19 de bala según la Media Roja palestina. La Policía israelí niega el uso de munición real para sofocar las protestas para las que Israel movilizó a más de 8.000 efectivos de refuerzo.
Los enfrentamientos de los últimos días en la Puerta de los Leones y algunos de los accesos a la Explanada de las Mezquitas, en la Ciudad Vieja de Jerusalén se trasladaron este viernes a los barrios del Este de la ciudad. El gran despliegue de seguridad, puesto en marcha por las fuerzas israelíes alrededor del casco histórico, apenas permitía la concentración de gente alrededor de la muralla.
Más de 3000 policías y cinco batallones extra del ejército fueron movilizados para una jornada que se preveía violenta desde antes del amanecer y para la que la Policía israelí colocó de madrugada nuevas barreras y controles de acceso a Jerusalén. Tenían orden de permitir el paso para el rezo de mediodía sólo a los hombres mayores de 50 años y a las mujeres.
Y los peores augurios se cumplieron. Miles de palestinos se congregaron para rezar fuera de las murallas y cuando terminaron, comenzaron los enfrentamientos con los agentes hebreos en los que murieron tres jóvenes palestinos. Dos de los fallecidos, Mahmud Sharaf (17), y Muhamad Abu Ghanam (20) morían poco después del mediodía en los disturbios que se desataron en el barrio de Ras el-Amud, en Jerusalén Este y el tercero, Mohammad Lafi (18), a primera hora de la tarde por un disparo en el pecho en Abu Dis, también al este de la ciudad.

