Álamo, Ver.- Debido a los protocolos de seguridad emitidos por las autoridades fronterizas en cuanto al traslado de cuerpos de migrantes fallecidos en los Estados Unidos, los procesos para efectuar los movimientos de los cadáveres son un calvario para sus familiares, debido a que estos solo se pueden realizar mediante la incineración.
De acuerdo con el director de desarrollo social y humano, Roberto Cortez Hernández, indico que el pasado 31 de mayo perdió la vida a consecuencia de un accidente el joven Daniel Hernández Pérez, de 21 años de edad, quien se encontraba laborando de manera ilegal en la zona de Donna Texas y quien es originario de la comunidad de Lucio Blanco.
Externo que luego de que se informara a sus padres sobre la muerte del alamense, el señor Guillermo Hernández y Liliana Pérez comenzaron los procesos para poder trasladar el cuerpo de su hijo hacia el municipio, pero debido a las restricciones en cuanto a estos movimientos a consecuencia del COVID-19, no les ha sido posible llevarlos a cabo.
Cortez Hernández puntualizo que se encuentran apoyando a la familia para poder repatriar el cuerpo, pero por la contingencia las fronteras se encuentran cerradas, sobre todo el traslado aéreo, por lo que los familiares que se encuentran en Texas buscan apoyo del consulado que se encuentra en la zona de McAllen, siendo la única opción siendo incinerado.
Dijo que al ser por muerte derivada de un accidente, se está buscando la manera de hablar con municipios de la frontera para poder contactarse con las autoridades americanas y estos los ayuden para permitir el paso del cuerpo por el estado de Tamaulipas.
Menciono que afortunadamente durante la contingencia no se han presentado más casos en cuanto a paisanos fallecidos en EUA, aunque si s e han tenido asesorías de otras entidades como lo son en la zona de Chicontepec en cuanto a una muerte de un persona originaria de Francia, por lo que se buscaran los medios para poder efectuar esta acción.
