La experiencia más grande de mi vida fue haber trabajado en el periódico La Opinión, mi segunda casa a la cual le dediqué toda mi vida, sin duda alguna me siento orgullo de haber pertenecido al periódico número 1 y lo seguirá siendo, estoy muy agradecido con quienes me dieron la oportunidad de ser quien soy y sobretodo porque me permitieron alcanzar objetivos y sueños.

García Bernabe aseguró que gracias a esta empresa, y todos los sacrificios que hice, creció como persona y logró que sus hijos tuvieran una carrera profesional, pero a su vez lamentó verlos crecer como lo hace un padre de familia quien tiene el tiempo para dedicarse a ellos.

“Este trabajo es un trabajo hermoso y hay que tenerlo en el corazón, saber trabajarlo, nosotros como reporteros siempre seremos y seguiremos siendo los número 1, quiero hacer un reconocimiento a todos mis compañeros que se adelantaron en el viaje Néstor García, Pepe Soto , Haschmed Nava y Nava, porque ellos me enseñaron a trabajar”.

Añadió que tiene muchos recuerdos, imborrables, riesgosos y uno de ellos fue en las inundaciones del 99, cuando tuvo que acudir a cubrir la nota y antes de salir le dijo a su familia “si no aparezco no me vayan a buscar, el río está muy crecido, pero tengo que salira trabajar”, así como ese tuvo otras gratas y desafiantes experiencias en el trabajo más noble y riesgoso a la vez, el periodismo.

También recordó que una de las notas más relevantes que le tocó trabajar y cubrir fue la epidemia de cólera en Filomeno Mata donde murieron 20 personas, y en esas mismas fechas de 1992, acudieron el entonces gobernador Patricio Chirinos Calero y Luis Donaldo Colosio a Zozocolco.

“Ese día tomé un ejemplar de La Opinión, que de principal traía la nota del cólera, se lo enseñé al gobernador Patricio Chirinos Calero, acto seguido tomó su “ladrillo” y comenzó a hacer llamadas para que atendieran la epidemia, posteriormente el municipio fue declarado en cuarentena”, recordó con orgullo.

Así como esa experiencia Toño Bernabé, como lo conocemos los amigos, forjó su vida, la de sus 5 hijos, la de su mujer, y ahora sus 4 nietos, no dejó nunca de ser padre de familia, esposo, hermano, pero sobre todo un gran ser humano.

En los 8 municipios de la Sierra del Totonacapan “El Puxco”, también fue reconocido por miles de personas, y en algún momento odiado por quienes fueron criticados por su pluma, incluso contó, llegó a recibir amenazas pero no le importó y continuó con el periodismo, uno de los trabajos más demandantes y poco conocidos, pero muy criticado.

Desde aquel 29 de mayo de 1993, cuando entró como reportero a trabajar, hasta el 7 de diciembre del 2018, en otra década, siglo y milenio, Toño Bernabé prestó su vida a La Opinión, ahora ya la recuperó y aseguró se dedicará a su familia y tiene un proyecto el cual iniciará en el 2019, pero afirmó que nunca se le va a olvidar que por él abrieron la plaza de la Sierra del Totonacapan, una tierra fértil y digna para trabajar.

Por último, acompañado de su nieto, sentado en la silla que utilizó por muchos años, le deseó lo mejor a los jefes de esta empresa y principalmente a sus compañeros y amigos, a quienes considera parte de su familia.

Por Ángel Scagno Castillo
Foto Juan Olmedo Vallejo

Por ALF