La Feria Nacional Potosina (Fenapo) vivió un momento trágico que ha empañado el ambiente festivo, después de que una joven perdiera la vida al caer de la rueda de la fortuna, una de las atracciones más icónicas de la feria.

El accidente ocurrió la tarde del miércoles y, de manera preliminar, se ha señalado que podría haber sido causado por un error humano, según los relatos de testigos presentes en el momento. Existen dos versiones principales: una sugiere que el operador del juego era un menor que no realizó su tarea correctamente, mientras que la otra indica que la mujer estaba de pie en la atracción, perdió el equilibrio y cayó. Ambas versiones apuntan a errores humanos en lugar de fallas mecánicas.

La atracción estaba en funcionamiento cuando sucedió la tragedia. Los testigos cercanos describieron el incidente como un instante de horror que alteró profundamente el ánimo de la feria.

«Estábamos disfrutando de la tarde cuando escuchamos gritos y luego un golpe seco. Fue una experiencia aterradora, y todavía me siento nervioso», relató José Luis, quien trabaja en un puesto de dulces cercano a la rueda de la fortuna.

Mónica, que atiende un puesto de papas en el área de juegos, expresó con voz temblorosa su incredulidad ante los acontecimientos. «Fue un momento de gran angustia. Todos estábamos en shock, sin poder creer lo que había sucedido», comentó.

El área del accidente fue rápidamente acordonada por las autoridades, impidiendo el acceso incluso a los mismos trabajadores de la feria.

«Nos sacaron del área y nos dijeron que nadie podía pasar, ni siquiera nosotros», indicó María Elena, quien atiende un puesto de juegos de destreza cercano a la atracción.

La decisión de mantener el área cerrada generó preocupación entre los comerciantes de los puestos cercanos. «Estamos muy tristes por lo sucedido y enviamos nuestras condolencias a la familia, pero también estamos preocupados por el tiempo que estaremos sin poder vender y cuánto perderemos en ventas», comentó Miguel, quien atiende un juego cercano al incidente.

La presión de los trabajadores para reabrir el área fue palpable. «Pedimos que se abriera de nuevo porque estábamos perdiendo un día completo de ventas», admitió Miguel.

Finalmente, después de aproximadamente dos horas, las autoridades permitieron el acceso nuevamente, restringiendo solo el área del juego implicado en el accidente. Sin embargo, la normalidad restaurada en la feria no logró eliminar el sentimiento de tristeza que permeaba en el área cercana a la rueda de la fortuna.

El ambiente de la Fenapo quedó marcado por este lamentable suceso. Muchos visitantes que presenciaron o se enteraron del incidente decidieron irse antes de lo planeado, mientras que otros continuaron su recorrido, pero con un aire de solemnidad.

Las investigaciones continúan para determinar las responsabilidades exactas, pero la pérdida de una vida ha dejado una profunda huella en todos los presentes.