¡Tragedia en alberca del AMITEEP!

Poza Rica, Ver.- Lo que comenzó como una tarde de esparcimiento terminó en tragedia. Un joven estudiante de 17 años, identificado como Mario Gael “N”, perdió la vida ahogado en la alberca del AMITEEP, luego de lanzarse al agua sin saber nadar.

El lamentable suceso ocurrió la tarde de este sábado, cuando Mario Gael acompañó a su novia a un partido de tochito en las instalaciones del recinto deportivo. Al finalizar el encuentro, ambos decidieron ingresar a la alberca. El joven se aventó desde el trampolín, sin imaginar que sería su último salto.

Testigos relataron que tras caer al agua, el estudiante comenzó a luchar por salir, pero al no saber nadar y no contar con asistencia inmediata, desapareció bajo la superficie. Aunque algunas personas intentaron ayudar, ya era demasiado tarde.

El equipo de rescate acuático de Cruz Roja Mexicana y elementos de Protección Civil acudieron al lugar para realizar maniobras de rescate y luego de algunos minutos el joven fue rescatado del fondo. Paramédicos de Salud Municipal de manera inmediata trataron de reanimar al joven, pero desafortunadamente este ya no contaba con signos vitales; también hicieron acto de presencia Policías Municipales y elementos del Ejército Mexicano, quienes tomaron conocimiento de lo ocurrido.

Momentos después llegaron familiares del menor, completamente consternados y en shock al recibir la noticia de su fallecimiento.

Personal de la Fiscalía General del Estado (FGE), incluyendo detectives Ministeriales y peritos criminalistas, realizaron las diligencias correspondientes y el levantamiento del cuerpo, mismo que fue trasladado al Servicio Médico Forense (SEMEFO), donde más tarde fue reclamado por sus familiares.

Este trágico hecho pone nuevamente en evidencia la falta de protocolos y medidas básicas de seguridad en el AMITEEP, que opera como centro recreativo y deportivo, pero sin contar con personal capacitado para emergencias acuáticas, ni salvavidas en sus albercas.

La ausencia de vigilancia especializada o mecanismos de rescate inmediato en una zona que debería garantizar la integridad de sus visitantes terminó costando la vida de un joven con todo un futuro por delante.

Es urgente que las autoridades y los administradores del lugar asuman su responsabilidad y adopten medidas estrictas para evitar que tragedias como la de Mario Gael se repitan. Contar con salvavidas no es un lujo, es una obligación.

Por Redactor1