Tamiahua, Ver.- Un lustrador o bolero es una persona que se encarga de limpiar y lustrar el calzado de eventuales clientes. Y en cada ciudad, pueblo o villa se encuentra alguien que se dedique a esta actividad, solicitada principalmente por los caballeros.
Don Hugo González y José Luis son los encargados de realizar esta actividad en la cabecera municipal. Cada que un cliente se lustra el calzado las charlas de temas de antaño surgen en forma inmediata, sin faltar los temas políticos de actualidad.
Este oficio les permite alimentar y sacar adelante a sus familias. Trabajan casi todos los días del año, pues no se dan descanso. Don Hugo González nos comenta que solo cuando llueve mucho, sabe de antemano que no tendrá clientes, por lo que a veces se da el lujo de quedarse en casa.
El bolero también mencionó que empezó a lustrar calzado cuando tenía 10 años de edad, y con una sonrisa afirmó que echando a perder calcetines aprendió a lustrar calzado, pero la actividad la dejó de realizar a los 14 años, ya que en ese entonces el ser pescador generaba una mejor ganancia.
Se dedicó a la pesca por más de 20 años, pero debido a la baja productividad de esta y al alto número de pescadores, desde hace 11 años regresó a la actividad que dejó cuando era adolescente.
Ahora se considera parte importante de Tamiahua, ya que no hay ciudad, pueblo o comunidad que no cuente con un bolero. Don Hugo explicó que a pesar de ser una labor humilde, sabe que es una actividad indispensable para los habitantes de la villa.
