Las Vegas, EE.UU.–En una noche que sacudió los cimientos del boxeo mundial, Terence Crawford despojó a Saúl “Canelo” Álvarez de sus títulos mundiales de peso supermediano, arrebatándole no solo los cinturones, sino también el dominio absoluto de la división. Con una actuación magistral, el estadounidense se coronó como campeón indiscutido en tres categorías distintas, una hazaña sin precedentes en la historia del boxeo.
El combate, celebrado en el Allegiant Stadium, se resolvió por decisión unánime con tarjetas de 116-112, 115-113 y 115-113, todas a favor de Crawford, quien se impuso desde el primer asalto con velocidad, precisión quirúrgica y una defensa casi infranqueable. Aunque Canelo buscó remontar, nunca logró inclinar la balanza a su favor.
Con esta victoria, Crawford no solo mantiene su invicto (42-0, 31 KOs), sino que también se inscribe en los libros de oro del deporte al despojar al ícono mexicano de todos sus cinturones de campeón mundial. Álvarez, que hasta entonces ostentaba la corona indiscutida del peso supermediano, pierde así el trono que había construido a lo largo de una década de dominio.
A sus 35 años, Canelo enfrenta una de las derrotas más significativas de su carrera. “Una derrota no me define”, declaró tras el combate, visiblemente afectado. Sin embargo, la magnitud de lo perdido va más allá del resultado: el legado de Canelo sufre un duro golpe al dejar de ser el monarca absoluto de su categoría.
