Al comparecer ante el Poder Legislativo, el Secretario de Seguridad Pública Jaime Téllez Marie achacó a los ex gobernadores Fidel Herrera y Javier Duarte el aumento de la delincuencia; aunque admitió que la SSP debe reintegrar a la Federación 800 millones de pesos por recursos que fueron entregados a la pasada administración y que no fueron solventados.
El titular de la SSP, señaló que a esto se suma un adeudo con proveedores de mil 500 millones de pesos, lo cual habla de obligaciones por más de 2 mil 300 millones de pesos.
Así, el funcionario retomó el discurso del gobernador del Estado, Miguel Ángel Yunes Linares, quien responsabiliza a dichos gobiernos de la actual situación de la entidad. Al ofrecer un diagnóstico en la materia, se refirió a tres factores afirmando que la primera causa de la violencia es que el exgobernador, Fidel Herrera Beltrán, desde su campaña política como candidato recibió por concepto de financiamiento 12 millones de dólares de “Los Zetas”.
“Esto se encuentra documentado en una corte penal en la ciudad de Austin, Texas”, expuso el funcionario estatal.
Al respecto, Téllez Marié dijo ante los legisladores que el dinero que recibió el exmandatario del PRI fue con el compromiso de que cuando llegara al cargo facilitaría la entrada del grupo delictivo, con la orden determinante de dejarlos actuar “de manera libre y sin molestarlos”.
“Narcotráfico, cobro de piso y secuestro estuvieron tolerados, originando que los cuerpos policiacos fueran terriblemente contaminados al grado de que algunos elementos actuaron por orden directa de los jefes de plaza de dicho cártel realizando detenciones de sus rivales”.
El Secretario sostuvo que esto permitió el crecimiento desmesurado de Los Zetas que ampliaron su cobertura en todo el Estado, incrementándose los índices de violencia, las ejecuciones, los secuestros y el cobro de piso.
Como segundo factor que a su parecer influye de forma determinante en la violencia se dio durante la administración de Javier Duarte de Ochoa, gobierno que lejos de combatir a la delincuencia también se coludió.
“Esto originó enfrentamientos entre miembros de la delincuencia organizada, que se han ido incrementando con el paso del tiempo.
“Independientemente de ello de manera arbitraria decidió desaparecer 23 mandos municipales y sus policías en los municipios y zonas conurbadas de mayor importancia, lo que generó un desequilibrio en el combate a la delincuencia”.
Recordó que la seguridad pública está a cargo de los tres órdenes de gobierno y los policías municipales son uno de los pilares de la delincuencia, por lo que todo el peso de la lucha contra el crimen del orden común y federal recayó en el Estado y la Federación.
Además, como tercer factor señaló el crecimiento desmesurado del robo y comercialización de combustible, el segundo ingreso en importancia de los cárteles, ocasionando un deterioro a las finanzas públicas federales, convirtiéndose en una de las causas generadoras de violencia.
