Tuxpan, Ver. – En víspera del “Domingo de Resurrección de Cristo”, el obispo de la Diócesis de Tuxpan, Juan Navarro Castellanos, llamó a reflexionar sobre el significado y la recompensa del sacrificio, como una invitación a “resucitar en Cristo” y cambiar los modos de pensar, de actuar y de vivir.

“Como señala San Pablo: nuestro viejo yo debe morir, crucificado con Cristo, para dar paso al ´hombre nuevo´, para que podamos vivir una vida nueva”, convocó.

El jerarca mencionó que para ello “se deben superar las actitudes egoístas, como el afán desmedido de las cosas, la corrupción y la mentira que tanto se dan en nuestra sociedad”.

“De igual manera superemos la ambición de poder y busquemos ser servidores de los demás, como Jesús, que no vino a ser servido, sino a servir y a dar la vida para que todos tengamos vida”, añadió.

El prelado citó que la resurrección de Jesucristo es el misterio más importante, pues en ella está el centro de la fe cristiana y el centro de la salvación. “Por esta razón, la Resurrección es la fiesta más grande del Año Litúrgico; al grado que, si Cristo no hubiera resucitado, vana sería nuestra fe”, enfatizó.

Por ALF