Seis años de la declaración de pandemia por COVID-19

El 11 de marzo de 2020 la OMS declaró alerta global. El virus ya se había extendido a más de 100 países. En México apenas se registraban 11 casos y en Veracruz aún no había contagios. Álamo concluyó la emergencia con mil 400 casos y 170 fallecimientos

Hipólito Moreno Tapia

Álamo, Ver.- El 11 de marzo de 2020 quedó marcado como una fecha histórica para la salud pública mundial. Ese día la World Health Organization (WHO) declaró oficialmente que el brote de COVID-19 había alcanzado el nivel de pandemia, tras su rápida propagación por el planeta.

Para entonces el virus ya estaba presente en 114 países, con más de 118 mil contagios confirmados y más de cuatro mil muertes a nivel global. La WHO advirtió sobre la velocidad y la magnitud con la que avanzaba la enfermedad.

En ese momento la situación en México aún parecía incipiente. El país reportaba apenas 11 casos confirmados y ninguna defunción relacionada con el virus. La mayoría correspondía a personas que habían viajado al extranjero, principalmente a Europa, lo que indicaba que los contagios eran todavía importados.

En el estado de Veracruz hasta esa fecha no se había confirmado ningún caso positivo. El primer contagio en la entidad sería reportado el 18 de marzo de 2020, cuando se detectó a una persona con antecedente de viaje internacional.

Luego de más de tres años de pandemia, la emergencia sanitaria internacional fue levantada el 5 de mayo de 2023 por la WHO, marcando el cierre de una de las crisis de salud pública más importantes del siglo XXI.

Para ese momento, el estado de Veracruz registraba un acumulado oficial de 241 mil 059 casos confirmados, así como 17 mil 227 defunciones.

Durante ese mismo periodo, el municipio de Álamo Temapache también registró un impacto considerable de contagios. Los reportes oficiales contabilizaron unos mil 400 casos acumulados, así como alrededor de 170 fallecimientos asociados a la enfermedad.

La pandemia transformó durante varios años la vida cotidiana, con medidas como confinamientos, suspensión de clases presenciales, restricciones a la movilidad, cierre temporal de actividades económicas y la implementación de campañas masivas de vacunación.

Aunque la emergencia sanitaria internacional concluyó en 2023, el virus continúa presente y bajo vigilancia epidemiológica, mientras autoridades sanitarias mantienen protocolos de monitoreo para evitar nuevos brotes de gran escala.