Con las lluvias registradas desde julio las presas se han llenado y se reactivaron cultivos, por lo que se prevé un buen cierre de año.
Hipólito Moreno Tapia
Álamo, Ver.- Con las lluvias registradas a partir del pasado mes de julio pasado, se reactivaron los cultivos de distintos productos y se logró la gradual recuperación de los niveles de las presas, en tanto que los pastos también se vieron favorecidos.
Las precipitaciones fueron tan benéficas en la región norte que, pese a los anteriores meses de intenso calor, la ganadería podría cerra el año con buenos augurios, aseveró en entrevista Luciano Sosa Rufino, presidente nacional de la Federación de Ejidos Forestales Agrarios y Agropecuarios de México (FEFAM).
“El inicio de la temporada de lluvias fue oportuno y ha tenido un impacto positivo. Hemos tenido incluso algunas inundaciones y desbordamiento de arroyos, pero en general las fuertes lluvias han sido muy benéficas”, recalcó.
Abundó que, incluso, a diferencia de los últimos cinco años, la canícula de este 2024 “no golpeó al sector agropecuario como se temía, pues, aunque hizo y sigue haciendo mucho calor, las condiciones climáticas dejaron de ser extremas”.
Sosa Rufino refirió que la zona norte del estado tiene en la ganadería una actividad preponderante, por lo que insistió que “las lluvias definitivamente vinieron a salvar al sector ganadero, porque ya se estaban reportando mortandad en varios municipios, no tenemos un dato preciso, pero se perdieron muchos animales”, dijo.
El dirigente de la FEFAM estimó que en la región la mayoría de las presas registran niveles de entre el 80 y 95% de su capacidad de almacenamiento, además de que en este mes de septiembre se prevén más lluvias con el inicio del periodo de frentes fríos.
“Claro que eso no es todo, hacen mucha falta apoyos en general para el campo, para los agricultores y para los ganaderos. Esperamos que con el nuevo gobierno estatal y federal las cosas mejoren, porque en este sexenio que está por concluir no nos fue tan bien”, enfatizó.
